
Ayer fue para el amanecer a ver el Misión de San Ignacio y tomar fotos. Compré un café en la plaza y caminé por los jardines del Misión.









Paso un rato escuchando los monjas cantando los matins – una de mis favoritas cosas.
Encuentre una ferretería abierta que tuve tornillos, que regrese a mi cuarto para usar internet y al fin llame a PSC Racing para charlar con los mecánicos allí y pregunté que tornillo necesité (5/8” – cinco octavos – con 1.75” de largo y una cuenta de fila de 18). Regresé a la tienda y compré tornillos, pero la cuenta de fila no era correcta. Fuimos a una tienda de partes autos pero tampoco tuvieron tornillos correctos.
Despues de eso fuimos dentro el Mision para ver – un gato.


Tuvimos nuestra ropa sucia a una lavenderia y almuerzos en el restaurante del hombre de la mujer que es la dueña de lavandería. Mientras comimos un vaquero pasó en su caballo. Tomamos unas fotos de él – importante más tarde.



Fuimos del almuerzo a la oficina de boletos para las cuevas en donde hay pinturas ancianos. Fuimos a Vizcaíno una hora afuera de San Ignacio y encontramos un cajero y un taller mecánico que tuvo tornillos mejores. Arreglamos el dirección allí (aprendiendo nuevas palabras como “abrazadora para barre de dirección”).
Con el dirección arreglado, seguimos para San Francisco y la cuevas. Subimos mucho entre las montañas, mirando las vistas y disfrutando la tarde. Cuando estuviéramos muy cerca de San Francisco un hombre corrió en el calle señalando que paramos. No entendí todo que decía, pero el camión de su hija falta aire en un neumático y necesitaron ayuda.
El hombre se llama Raúl, y su hijo Waldo. Mi jeep tiene un compresor, y decía a Raúl que ha parado las personas correctas, pero se costará unas fotos juntos. Después 5 minutos – incluyendo fotos – Raúl tuvo una camioneta que funcionó y sus hijos salieron para San Francisco.







Fuimos a la oficina de INAH y compramos nuestros boletos. Estuvieron muchos animales allí – burros, cabrones, gallos, un caballo, y un perro – y por supuesto Dylan hice amigos con todo de esos.

La mujer en la oficina llamó a una guía. Mientras venía manejé a Dylan a las cuevas, entonces regresé para llevar a Francisco, nuestra guía. A el sitio de las cuevas subimos las escaleras para ver las pinturas desde la gente quien vivieron aquí hacia al menos de 10,800 años pasado.






Las pinturas fueron insanos – shamanos hablando con animales en tinta negra y roja. Otra experiencia que casi no puedieramos creer.

Después una visita en el pueblo de San Francisco, conduce el jeep abajo de las montañas entre el atardecer y las vistas fueron grandes.






Cruzamos el puesto de controlar sin problemas, tomamos nuestras ropas limpias al hotel y después un rato fuimos otra vez al Rancho Grande.
Era un grupo allí, Vela Roja, que era buenísimo.
Después de cenar, Dylan empezó a dibujar el vaquero que hemos visto antes en la mañana.


El dibujo fue bueno, y Dylan lo mostró a nuestra mercera. Ella lo veo y su cara fue de blanca – le preguntó “su novio?” Y ella dice “mi ex!” Un poco tiempo más tarde, ella estaba envíando textos con un expresión que dejó Dylan y yo creyendo que ella estaba enviando mensajes a su ex … mientras su novio nuevo cantó “stand by me” con Vela Roja!

Un día normalmente increíble en Baja.
