Empezamos bastante temprano con café en la plaza de San Ignacio. Mientras esperando café, hicimos nuestros planes por el día.

Dylan condució primero, y fuimos rápidamente en Carretera 1 mientras escribí la entrada de ml Día 10 (como hoy, escribo en el jeep mientras Dylan nos conduce). Más o menos 20km antes de Mulege, salimos el 1 para un camino de tierra que sale a Las Borjitas.

Nuestra aplicación para navigar “sin camino” (en realidad, en caminos de tierra) es “OnX Offroad” y tiene descripciónes de rutas. Decia que esta ruta es un “5” en la escala de dificultad. En realidad, la ruta fue largo pero fácil con el jeep.

Cuando llegamos ultimamente en el Rancho San Baltasar, en donde las cuevas San Borjitas están ubicadadas. Solo pudimos ver dos niños, y empezamos a charlar con ellos antes de llegó su madre.

Su hombre, la guia usual, estaba con el patron del Rancho mudando vacas, y ella sera nuestra guía. Pero – necesitara traer sus hijos con ella. Conocimos a todo: Gabriela, nuestra guía; Hannah, la niña de 7 anos; y Oswaldo, el niño de 4 anos.

Para ir a las cuevas significa encontrando espacio for los tres en el jeep, y por eso descargamos el jeep sobre el patio de la casa, y cargamos la familia.

Manejamos las 5km hasta el inicio del sendero que sigue a las cuevas. El senderos eran muy irregulares mientras subimos entre el canyon cerca las cuevas. Pareció como ir atrás en tiempo, y pudiéramos imaginar las habitantes originales que vivieron aquí. Después un rato, y discusiones entre Hannah y su hermano menor, llegamos a las cuevas.

Estas pinturas son mas jovenes que las de las Cuevas del Raton (Dia 10), “solo” 7,500 anos de edad. Pero fueron muy similar en todas partes – de rojo y negro, con estilos similares. Estas cuevas eran mas impresionantes, mas profundas y podría ver done tuvieron fuegos.

Fueron también diferencias en las pinturas – much mas de la femenina, con pinturas de mujeres, y un pared lleno con esculturas de vaginas. De animals menos borregos y venados, pero una rana y una tortuga estaban presentes.

Fueron también misteriosos – como un hombre con una flecha dentro de el, o un hombre que parecía como llevó puesto armadura.

Despues de mirar esta evidencia de los ancianos aquí, regresamos para el rancho, donde conocimos el patron y otros trabajadores del rancho, cargamos el jeep de nuevo, y salimos recordando nuestra ruta al Carretera 1y a continuar hasta el pueblo de Mulege.

Mulege es muy bonito, y almuérzalos allí y miramos a la plaza antes de ir otra vez a la carretera 1 y hasta la ciudad de Loreto.

En Loreto, para nuestra ultima noche juntos (aparte de el apartamiento en La Paz), nos quedamos en Posada de las Flores. Es increíblemente carro (especíalmente por aquí) pero todo era increíble. Luis nos ayudó con nuestras maletas, y después de estacionar el jeep fuimos para el techo para tomar margaritas.

Despues nuestras margaritas descansamos un rato antes de ir a nuestra cena cerca del misión. Dos margaritas y una cena increíble después, estabamos muy cansados, y regresamos a mi cuarto para charlar antes de decir buenas noches.